¿Qué es?
¿Para qué sirve?
¿Qué necesito evaluar?
Qué es:
Un diagnóstico institucional es un proceso que permite a la dirección
y a los distintos órganos de gobierno corporativo de cualquier institución
determinar cuál es su posición comparada con un ideal institucional.
Generalmente se hace a través de la evaluación cualitativa -con base
en percepciones personales- y cuantitativa -utilizando evidencias documentales-
de una serie de factores, cada uno de ellos evaluado por un conjunto
de reactivos. Un diagnóstico institucional puede ser considerado como
una fotografía de la institución en el momento en que fue realizado;
esa fotografía muestra no solamente lo que la institución es, sino lo
que debería ser.
Para qué sirve:
Ya que un diagnóstico institucional muestra la situación actual de una
institución comparada con un ideal, se convierte en un eficaz instrumento
para la planeación estratégica de la misma. La información que arroja
un diagnóstico institucional -unida a la que se tiene con respecto a
la capacidad económica y otros recursos de la organización- permite
establecer prioridades, programar actividades y fijar calendarios, así
como determinar los recursos humanos, materiales y financieros necesarios
para llevar a cabo los planes de mejora.
Una herramienta para hacer un autodiagnóstico institucional:
En esta sección se pone a disposición de las organizaciones de la sociedad
civil cuatro herramientas diseñadas tres instituciones, para que las
organizaciones de la sociedad civil puedan realizar su propio diagnóstico
sin necesidad de recurrir a otras instancias. Estas herramientas permiten
muchas variantes, de modo que su aplicación puede ser tan sencilla como
se desee: puede limitarse a la dirección de la organización, o extenderse
a esta y a sus órganos de gobierno, o a la dirección y el equipo operativo.
Por otra parte, pueden basarse exclusivamente en evidencias documentales
o en una combinación de estas con la percepción de los participantes.
Independientemente de la herramienta elegida y de la forma de usarla,
estas cuatro herramientas tienen la capacidad de aportar elementos valiosos
para el mejoramiento de la organización. Es evidente que entre más personas
participen en este proceso de autodiagnóstico más riqueza tendrán tanto
el ejercicio como la información que se obtenga de él, lo cual propiciará
una mejor toma de decisiones.
Las cuatro herramientas para el autodiagnóstico institucional que Massociedad
pone a disposición de sus usuarios se describen a continuación:
La
Fundación del Empresariado Chihuahuense ha elaborado dos herramientas
de autodiagnóstico. La primera de ellas separa la naturaleza dinámica
de las organizaciones de la sociedad civil en seis áreas fundamentales:
Estructura: marco legal y órganos de gobierno.
- Pensamiento estratégico.
- Administración de recursos financieros, humanos y de voluntarios.
- Sustentabilidad con base en la procuración de fondos y el desarrollo.
- Comunicación y visibilidad.
- Capital social: liderazgo, alianzas estratégicas y transparencia.
Esta herramienta está diseñada para ofrecer el resultado general del
diagnóstico de cada una de las áreas anteriores en forma visual, ya
que produce, para cada área, una gráfica que permite apreciar fácilmente
el grado en que los procesos de cada una de dichas áreas se están
llevando a cabo.
La segunda herramienta propuesta por la
Fundación del Empresariado
Chihuahuense añade a la primera las dos siguientes áreas del quehacer
de las organizaciones.
- Seguimiento, supervisión y evaluación.
- Evaluación del impacto.
Asimismo, implica necesariamente el uso de evidencias documentales
en el proceso, a diferencia de usar solamente apreciaciones personales.
Finalmente,
Corporativa de Fundaciones presenta a las organizaciones
de la sociedad civil un proceso de autodiagnóstico basado en una serie
de indicadores de capacidad y fortaleza institucional. Esta institución,
comparte con los usuarios de
Massociedad, además, los resultados de
su propio autodiagnóstico.
Herramientas para el autodiagnóstico institucional:
Una iniciativa de: